viernes, octubre 27, 2006

JUANITO PEREZ..o ¿por qué mis papás no me quieren?


Una vez en la semana, en el Centro de Salud Mental, donde trabajo, se hace una reunión del equipo,
allí se ven, se estudian, derivan, casos de nuestros pacientes. Algunas veces son adultos de diversos
grupos hetarios y de diferentes géneros, en otras ocasiones son niños.
Sin lugar a dudas, todos , nos provocan especial interés, no obstante, los ancianos y
pequeños causan , por su fragilidad y lo inermes que se son, gran tristeza. ¿Qué nos pasa a la sociedad
con ellos?. Cada día conocemos noticias desgarradoras de maltrato y abusos. Una de nuestra sicólogas
presentó el caso de un niño de 12 años, que llamaré Juanito Perez. El es un niño encantador, tierno, de
ojos dulces , expresivos, inteligente; enviado de su Escuela, por presentar una conducta difícil ratos
y malos hábitos. Al hurgar en su vida familiar, vemos con mucha pena, que fue abandonado por su
su madre, quién casó con un individuo, que no le permite la presencia del niño, aunque tiene
otros
hijos con él. Su padre , adicto a las drogas, hace meses , se encuentra desaparecido.
La única , que lo acogió es su abuela paterna, pero que al igual que el abuelo, quién lo rechaza, como
tíos y familiares, carecen de ternura, de afecto. Lo tratan con un lenguaje fuerte, grosero. El es un niño,
como nuestros hijos, nuestros nietos. Es una personita, un ser humano reciliente, vale decir, pese a
todo estudia, es rápido, simpático, de respuestas inteligentes, una pequeña flor en el pantano. Un chiquito, que hay que rescatar. Su sicóloga lo quiere mucho, se arraiga en su corazón, comprende
como pide ser amado. Y es "su derecho" a serlo. Nos comenta lo conmovedor que es , cuando
el niño pensativo de pronto le pregunta:
_ ¿ tía por qué ellos no me quieren?_
_ ¿ por qué mis papás no me quieren? _
¿ Cuántos Juanitos, Pedritos, Diegos, conocemos ?.....es desolador, a pesar , que nosotros no
debieramos sorprendernos tanto, dado los casos sociales llegados al Centro de Salud(pero ¡si qué bueno sorprendernos y sentir!) nos vamos con el alma desgarrada , la templaza, la paz, el estoicisismo
toda la filosofía oriental- occidental, se va a lejos y el dolor mezclado con la impotencia
nos hace apretar los puños con ira y marcharnos con una honda pena .

3 comentarios:

xime dijo...

Hola ¿cómo estai?
En realidad lo que has escrito, es muy cierto y fatalmente, muy común.
Detrás de toda esta actitud, hay un factor cultural que es dominante.
Al leer lo que escribiste, me acordé de "mi Lorena".....ella es una niña que vivía en la casa de al lado....en Pucón. Llegué a esa casa cuando ella tenía 8 años y estaba en 3º básico. A ella se supone que su madre la quería (o la quiere), pero la falta de educación y de cultura, hacía que el trato fuera espantoso. Yo la rescaté...le enseñé y le di cariño. Del colegio se iba a mi casa a hacer las tareas y estudiábamos juntas. Me costó muchos años para que su autoestima emergiera....la tenía por el suelo. Ella es todo mi orgullo....porque siento que la "hice". Ahora tiene 24 años y estudia Asistencia Judicial en Temuco.

Erika Contreras dijo...

Lo lamanetable de esa siutación es que se repite de generación en generación. Esos niños no amados,no saben amar después ellos y se transforma en un circulo vicioso. Lo peor es no sentirse amado por quienes, se supone, tienen que hacerlo.
saludos
erika

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Ese es el circulo de la pobreza que debemos romper.