FLOR QUE FLORECE EN EL DESIERTO _ AMÉRICA COMPARINI SALAS

El aire del desierto se hacia a ratos muy sofocante y denso. Por las noches el frío calaba los huesos y hasta el alma. Sobretodo porque en esos días la pandemia asolaba y arreciaba fuerte llevándose a mucha gente. Los médicos de la tribu no conocían al maligno bicho gestor de tanta calamidad e improvisaban. Muchos hombres y mujeres partieron en soledad sin poder despedirse de los que amaban . Inconscientes al devenir y sumidos en la inconsciencia dejaban este mundo y sus vidas entregados a la nebulosa del desconcierto atrás quedaban sus recuerdos y sueños. La implacable, la maledetta los recibía gozaosa guadaña en mano.! La incertidumbre, el miedo y la desesperanza se adherían a la piel y se apoderaba de todos. Silenciosas las personas buscaban refugio y se ocultaban en sus tiendas. El miedo era más profundo que el sonido del viento y sus silbidos en la noche. Las madres protegían a los niños, abrazándolos y llenándolos...