martes, noviembre 02, 2010

LA NONNA : AMÉRICA CELESTE BONI ALESSANDRINI


Dedicado  mi paterna abuela, la nonna, de quién no sólo heredé su nombre.
Este  pequeño homenaje en el Día de su Cumpleaños,  fecha que fuera inolvidable en mi vida, porque se reunía toda la familia y ella nos agasajaba con sus refranes en italiano, su presencia que lo llenaba todo, sus fotografías, sus  cajas de Polvos del "harem", su olor a perfume antiguo Dior, los juegos de porcelana antigua, los de  té de plata, grandes asaderas, cubiertos por doquier, platillos, copas, botellas hermosas, el comedor familiar, de la época de su marido e hijos, y  sobretodo  aquellos platos deliciosos elaborados por propias manos.
En especial recuerdo su famosa tortilla de alcachofas,hecha sólo con los corazones de cientos de ellas, que  recien casada me enseñó a preparar , repetiéndome mil veces, que los huevos no se baten.. sumados a sus  postres de maizena con turrón de vino  a la italiana, deliciosa torta.
¡Ah  y la risa de los primos¡ los juegos, todo ¡:  sobretodo el cariño de gente auténtica, espontánea.
Los tíos  buenmozos, bellos, de aspecto distinguido, de rasgos fuertes, grandes, sus  hijos con sus nueras que se esmeraban en llevarle regalos finos y caros..aún resuenan en mi oído sus voces altas, apasionadas en las diferencias, pero fuertes en la ternura, en el cariño.
Era el único día que ella estaba acompañada y feliz, quizá rememorando viejos tiempos...siento que cada vez me parezco más a ella, no sólo fisicamente como todos dicen.

¡" Buon compleanno amata nonnina Lei mi piace ancora nella memoria"¡

LA NONNA

Era como un viejo molino
arrastraba apenas el alma
y dejaba al pasar una estela de rumor cansado.
Orgullosa de su estirpe
simulaba seriedad y altaneria
para borrar oprobios de abandono

A ratos lejana y bamboleante como un junco
parecía perderse trás los muros de la casona
profusamente adornada de fotografías y óleos,
gobelinos grises  con paisajes del Ponte Vecchio
La magía de su sonrisa parecía haber huído de sus labios
Más que abuela dulce
semejaba una ecónoma de tintinéantes llaves al cinto
¿sería la celadora de fantasmas pasados?

Transfundida en la lobreguez de su entorno
la sentía un triste cirio
cuya tea emergía cada atardecer
cuando abría la portezuela de la ventana del pequeño salón
.
Su melancólico ojo florecía al mundo
en el momento preciso y sin previo aviso
que los niños de un  bucólico barrio
como alocadas alondras
derramaban en la angosta callejuela
las pristinas estrellas de sus voces.

Sentada trás el visillo
cogido delicadamente con la coquetería
de una moza luciendo enaguas
la nonna asumía de capitán y vigía celoso
del juego de los pequeños
que cada verano un poco más altos
solían observarla de lejos
o pregutarles conteniendo la risa:
¿ están lloviendo soles madamita?
al verla salir de compras enfrentada
  a los ardientes rayos de sol
bajos su desteñido quitasol rosa de flores y hojas verdes
con mango nacarado.

A prudente distancia de sus piés grandes y frágiles tobillos
sobre un chinallejo choapino de flores rojas
hecho un ovillo se acurrucaba
un aterciopelado gato negro,
que parecía conocer su rutina del crochet
y las flores que iban saliendo de sus manos
alegres o tristes según lo indicara
la cobra de acero
que dibujaba sistemáticos arabescos
iluminados por el brillo
 de su mano izquierda doblemente argollada.

Sus manos¡..
 blancas palomas ajadas
que algunas vez descansaron serenas y tersas
mimetizadas en el albor de perfumadas sábanas
bordadas de besos y caricias
con su itálico marido
de glaucos ojos
en la gran cama nupcial de  fierro forjado
que la acompañó toda la via
y fue el nido donde dió a luz a sus 9 hijos

Lazada arriba
lazada abajo y vuelta,
vuelta a pensar en el macramé amarillento y gastado
de su antiguo ajuar..
o manteles espléndidos flotando al viento
con camisillas pequeñas de rococó celestes y rosas,
hechos con devoción en la comarca de la ternura.

Lazada arriba
lazada abajo y vuelta
madeja nueva para orlar de sueños y macramé
a  nueva e ilusionada  joven novia
Filigranas y florecillas primorosas son desgranadas
como capullos sobre su vacía falda

Lazada arriba,
lazada abajo
y vuelta
derramándose la madeja gris de su vida
en las silentes paredes que le gritan una y otra
el nombre del esposo y los hijos muertos

Lazada arriba
lazada abjao
y última vuelta.
Altiva aprieta y disimula un prisma salobre
e irreverente que ha vertido
su ojo tan humano.

Pretextándo la hora del rosario y el Ave maría
en la hora del crepúsculos y los recuerdos
la abuela, mi nonna,
Ameriga la paterna ,
con infinito cuidado en níveas
alforjas de hilo
guarda para mañana tan precioso encargo.

*


2 comentarios:

María Angélica dijo...

Precioso el homenaje a tu nona....
Un abrazo.....

Maritza dijo...

Bello homenaje!!!

ABRAZOS PARA TI, AMÉRICA QUERIDA!