EN PANDEMIA - AMERICA COMPARINI - CHILE
EN PANDEMIA…RECORDANDO A ADAM Y EVE
Aún en Pandemia, pese que algunos hemos
tomado conciencia, que esta situación es mejor cogerla por las astas. (con
permiso de los toros, que harto mal lo han pasado con los toreros y público
inconscientes de su dolor y sufrimiento inesperado)
Mejor vivir en carpe diem, soñando
sobrevivir e imaginar que en Primavera...y si es que llegamos a ella...podremos
determinar y solucionar ciertos asuntos, que hoy no podemos resolver.
Bueno, aún por todo ese proceso
demoledor, que el Planeta vive, algunas féminas seguimos con temas pendientes…y
todos y todes.
Mi hija dice " que hemos perdido
el paraíso" ....tal cual le sucedió a Adán y Eva.
Y hablando de Eva en mi calidad de hermana
a través del tiempo y los siglos de los siglos, sin asumir las tentaciones, que
sufrió la pobre, de parte de la "bicha", que la llevó a perder el
paraíso.
Reflexiono seriamente hoy, sobre la
actitud de este reptil, envidioso animal y su afán de dejarla tan mal parada a
nuestra hermana, a través del tiempo, con la famosa historia de la manzana.
Entre paréntesis, haciendo un paralelo,
mejor suerte por ser varón, tuvo Guillermo Tell, atlético y hermoso, que "
se peinaba" con el arco.
Claro, a él se le dio prestigio y
empoderamiento hasta en publicidad deportiva y marca frutícola.
He pensado que tal vez hubo un interés
encubierto de la bicha, por Adam que como desafortunadamente, fue hecho de
barro y nosotras de material óseo, nótese " costilla", proceso
mejorado, más resistente y demases yerbas, él era más vulnerable.
La bicha lateada en el Paraíso de no
poder desarrollar sus maldades, ciertas magias oscuras, y sólo ejercerlas con
los pobres animales e inventar siniestros ejercicios con su tropa de
seguidores: peleas de gallos, de perros, carreras de galgos, jornadas de toreo,
exhaustivas, engordas en avícolas, lecherías, calvarios siniestros, uso
de mulas, asnos en la carga brutal, bueyes , arrastrando casas en mingas
o arando a punta de picota, rodeos martirizantes, carreras de caballos,
pinchados con espuelas de plata, aguijoneando su piel.
En fin, tanta maldad humana supina, con
los inocentes animales, que "SI " saben del momento de su ejecución,
dolor y sufrimiento; situación que no ha parado con los siglos e incluso se han
sofisticado, en vías de la mejor productividad y alforjas codiciosas.
Volviendo al tema, la bicha, se diría
vulgarmente " le dio una ojeada" con sus malignos ojos marrones, a
nuestro Adam y encontró que no estaba nada de mal, bien dotado y sobre todo muy
y altamente manipulable.
Tampoco había otro espécimen de su
sexo, para compararlo...
Había observado detenidamente su
impresión y postura cuando apareció Eva, la actitud idiotizada del varón en
cuestión frente a sus mohines, o su mirada inquisitiva, cuando ella descolgaba sigilosas
cerezas para maquillarse los labios y pómulos para verse más bonita.
En esas ocasiones " la bicha"
se retorcía de ira y deseaba usar sus poderes mágicos y entrar en acción como
una sensual bailarina de danza árabe (aunque no estaba descubierta aún la danza
del vientre) y provocar a Adam, pero afortunadamente no pudo, porque el Gran
Jefe que todo lo sabía, y no se movía ni una miserable hoja, sin su consentimiento
(hubo otro que se creyó su homónimo) le dijo:
_Tranquila!
_Ya será tu momento! _
En realidad, había mucho material y
maldad en el mundo para esta infame maledetta: guerras, genocidios, dictaduras,
torturas, desaparecidos, bombardeos, pestes, hambre, muertes etc.
Adam, había empezado a sentir ciertas sensaciones
con Eva al sentirla cerca: su olor y su perfume a rosas lo embriagaban, en
verdad lo encandilaba todo de ella.
Y esa loción que Eve
fabricaba en noches de luna nueva, con agua del manantial y dejaba macerar con
la energía de la luz en rituales en menguante, era en verdad fascinante,
adictivo.
_ ¡Malula nomás ¡_ (con cariño y admiración)
Nuestra hermana sabía de pócimas ...y
también de arrumacos y de pasar por el lado de Adam rozando "
distraídamente" su pelvis con su delicada cadera.
Y fingir con voz almibarada y candentes
movimientos, un delicioso:
_! Oh pardón _ en francés (era
políglota.)
_Pardón, pardón no me di cuentá!
Y el pobre y erótico Adam pellizcándose
los brazos para no sentirla, para poder frenar su deseo y mantener su castidad
en calma, a toda costa, viendo como crecía en él su cuerpo tanta emoción, por
decirlo suavemente.
Eve, sabía y era vanidosa,
genuinamente, vanidosa.
Ella no tenía la culpa, así la
hicieron.
¿¿¿O femenina???
Cepillaba todas las noches su hermoso
cabello, con variedad de peines de madera y nácar que Adam solícito fabricaba
para ella.
Y Eve tan dulce, tan
ingenua, tan adorable, con esas miradas, con esas posturas tan, taan sensuales
y provocativas, ya sea, entornando los ojos, suspirando, cepillando suavemente
su cabello, mordiéndolo en la punta con sus dientes o tomándolo con delicadeza
y lanzando para un lado y para otro…y siempre lánguida cruzando sus piernas,
dejándolo ver una parte, una pequeñísima parte del triángulo de su suave pelvis
y muslo.
Y obviamente, mirando de reojo a su
compañero que no dejaba de observarla.
Cuando sus ojos se encontraban, en ese
ritual nocturno, que se iniciaba todos los atardeceres, ella mimosa, debajo de
una higuera, le lanzaba miradas de fuego.
Sus labios lentamente, se juntaban y le
enviaba y lanzaba un pequeño beso.
beso que Adam recibía estremecido como
una dádiva celestial.
Por eso, en el día, afanoso buscaba
ramas, trozos de madera de diferentes formas, conchitas para fabricar y tallar
peines hermosos y llamar su atención
Había descubierto por casualidad, que
unas esferas u óvalos blancos, tenían una sustancia pegajosa, que con el aire
se endurecía y podía pegar piedrecitas o ágatas de colores en los peines.
Acción cuyo único interés era, de
recibir y sentir ese beso húmedo, tibio, escalofriante, sobre su mejilla, que
ella le entregaba y emitía con un gracias perturbadora susurrada melosa en su
oreja, resultando tan conmovedor que le provocaba un temblor generalizado
desde la nuca a los pies.
Situación, por cierto, que
enloquecía a " la bicha", que enfurecida se azotaba en las ramas de
un espino...árbol que muchos siglos después nuestra Gabriela Mistral poeta
chilena, Premio Nobel de Literatura, lograría resarcirlo, con aquel verso,:
" y el amor como el espino nos traspasó con su fragancia”.
No sé por qué imagino a Eve encarnada
por Marilyn Monroe y a un actor italiano del neorrealismo que no recuerdo su
nombre, encarnando a Adam.
Pero dejemos a estos primeros relegados
y expulsados del paraíso con sus rollos personales y volvamos al 2.020 en
este "ahora " de pandemia.
Algunas féminas, pese a todo,
continuamos siendo vanidosas. Y no es una postura, sino algo que nace de
adentro, inexplicablemente profundo...indefectible.
Ayer me llamó desde Montevideo Alfredo
Ferreyra, entrañable amigo y gran cocinero, para avisarme que me haría una
vídeo llamada.
_Video llamada? _ exclamé
Para mostrarme el menú y platos domingueros:
Tallarines Nido
Con tuco y croquetas de Pollo
Exquisito menú
Pero
_Grave error! _
_Atentado para mí vanidad!!!
Me encontraba en cama, en pijama, con
un gorro de lana, metido hasta las orejas, variados chalecos y frazadas, tapada
hasta la nariz por el frío matinal de las 12.30 horas en Chile...y 13.30 en
Uruguay.
_ Qué ???_
_Video llamada ???_
_¡¡¡No...no...no, no!!!
_Cómo se te ocurre?
_Por qué no??? reclamaba él_
_Porque....porque estoy despeinada?
explicaba yo
_ Y qué importa eso!!! contestaba
él.
_No, no, ¡¡¡¡no por favor!!! exigía yo, además no me he tinturado, tengo el
cabello de 3 colores (cómo muchas mujeres en Chile...y el planeta)
_¡¡¡Pero, déjate de jorobar si somos
amigos!!!
_Tenemos confianza o no??
_Déjate de jorobar!!!
_ Que no ..que no!!! desesperada
ya.
Y él:
_ Pero mirà!!!!
_Ya te digo! _
_Te llamo nomás!
_¡No jorobes, no tiene importancia
alguna!
_ Somos amigos, miráme a mí, ¡también
tengo canas y el pelo también de tres colores!
Y yo:
_Ya. ¡Bueno!
(Pensando, después de todo sólo
somos amigos y no vaya a pensar que con tanto remilgo intento seducirlo)
_Pero espérate para peinarme!!!_
(hablando en uruguascho yo también)
Me peiné ...y agradecí a la pandemia,
porque me puse mi mascarilla verde, que hace juego con mis ojos.
Contesté la vídeo llamada de mi amigo
uruguayo, medio disfrazada.
Al verme me dijo riendo:
_Pah. ¿Ahora me vas a asaltar con esa
mascarilla puesta? _
Yo le contesté riendo:
_Arriba las manos y entrega las
croquetas!!!
(ganas no me faltaban)
Él como siempre riendo y con sus chistes de
gauchos e imitaciones de voces campesinas masculinas o femeninas, logra hacerme
reír a carcajadas a las 2 o 3 am de la madrugada con sus deliciosos tallarines,
o comidas especiales, su sonrisa cálida, alegrando mi vida. cuando las
ausencias y los recuerdos me corroen y me hacen retorcidas musarañas.
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