SAN JOSÉ Y LOS RECUERDOS _ AMERICA COMPARINI SALAS_TALAGANTE_ CHILE
En este día de San José, me viene a la memoria , uno de los recuerdos más impresionantes de mi infancia y fue el de despertar una mañana a los pies de la estatua de San José, cuando tenía 4 años y medio.
En esa época yo vivía con mis abuelos italianos y mi prima A de los Angeles.
La nonna mujer muy religiosa y severa en sus costumbres, pero muy responsable en cuanto a otros temas como alimentación, vestuario, techo.
, tuvo la desquiciada idea, tal vez mal aconsejda , no encontró nada mejor que llevarnos a un internado e ingresar nos en él a los 4 años y medio de edad junto a mi prima .
El colegio o internado en cuestión se llamaba " Casa de Belén"...
Y tengo la impresión que no era un colegio, sino un lugar para niños con problemas y orfandad.
Nosotras un par de niñas pequeñas no sospechábamos este cambio brutal en nuestras vidas, éramos dos niñas muy libres que vivíamos felices, jugando como dos hermanitas en una Casa quinta hermosa y grande en la comuna de Quinta Normal, donde trepabamos a los árboles y estábamos en gran contacto con la naturaleza , vestidas con mamelucos de c floreados diseños y zapatillas de género de variados colores.
Estoy segura que el nonno no debe haber sabido de todo ésto.
Esa tarde de no se qué mes ni año, la nonna nos hizo subir a una " carretela", conducida por un cochero, que portaba una correa de cuero en su mano, para fustigar a su caballo.
Eso para nosotras era divertido y como un juego.
Alli tambien subió la nonna con su vestido oscuro , zapatos y medias medias negras y su perfume tan característico en su ropa y abrigos de pieles Cristian Dior.
con nosotras y con 2 pares de colchones celestes con rayas azules y unas bolsas, probablemente con nuestras ropas.
Al llegar nos recibió una religiosa joven y nos llevó a un patio enorme, donde corrían, jugaban y reían muchas niñas...patio de baldosas grises..lo recuerdo perfectamente..debe haberse clavado mi mirada muchas veces allí.
Y ahi quedamos solas con la monja que nos hablaba y sonreía.
Tengo tan vívidos los recuerdos en cuanto a imágenes, pero no recuerdo para nada que nos decía la religiosa.
Lo más seguro que estábamos en ese lugar engañadas y en estado de shock , porque si recuerdo que esperábamos a la nonna para volver a nuestra casa quinta donde eramos tan felices.
Pero llegó el atardecer y la noche ...nuestra abuela no apareció.
Y la vida se tornó un transcurrir que no entendíamos, éramos muy pequeñas para hacerlo...ni siquiera sabíamos leer o escribir.
Recuerdo que nos llevaron a dormir a un largo dormitorio con muchas camas de metal negro y colchas blancas, todo uniforme...y con una mujer baja que dormía en una celda contigua era nuestra veladora y celadora nocturna.
El colchón celeste de lana con rayas azules estaba puesto en mi cama y con el número " 105" impreso con tinta negra en un costado, igual que la colcha blanca.
Como todas mis cosas serían a partir de ese momento: mi ropa, mi delantal, mi plato de metal azul, hondo y de sopa y mi jarro para tomar el desayuno y onces, con café de higo con leche aguado y una marraqueta pequeña...sola sin nada adentro.
Lo mismo los almuerzos de internado que casi no recuerdo en que consistían...pero todo era un cambio brutal en nuestras vidas.
Algo que nos quebró y rompió el corazón infantil.
Entonces mi psiquis me guió por el camino de liberación y comencé a convertirme en una pesadilla para la celadora, ya que hacía rechinar mis dientes por la noche y ella me despertaba golpeando mi cama con un palo de escoba, después no pude controlar la micción y amanecía húmeda , mojada hasta mí espalda.. por este hecho
Pero a todas las niñas que sufriamos de euneresís , la " monjitas" mujures sujetas a un rosario, peto ignorantes, nos castigaban y nos mandaban algunas horas al subterraneo con llave..
Un lugar oscuro y siniestro que nos aterraba junto con otras niñas..
Por esa razón en una terapia de adulta , mi psicóloga descubrió el origen de mi claustrofobia .
Con todo este acontecer maquiávelico en mi joven vida, como si fuera poco me transformé en sonámbula .
Y por las noches recorría las habitaciones y amanecía acostada con otras pupilas.
O bien me iba al patio y despertaba en camisón acostada bajo la estatua de San José. Tal vez me recordaría a mi padre o significaría protección para mi al ver que tenía a Jesús en sus brazos...
También recuerdo un hecho importante, en una oportunidad que me llevaron al salón, porque tenia una visita y era mi madre
Ella hizo un escándalo de proporciones y me quería llevar .
Acción que no permitieron las monjas, porque la tutela legal la tenían mis abuelos desde que yo tenia 1 año y medio...
Finalmente un dia desperté acostada en la puerta del colegio que tenia varios cerrojos y no pude escapar.
Esta vez las monjas reaccionaron y llamaron a la nonna y mi padre me llevó donde la conocida dra Emma Dolci, hija de una amiga de la nonna, quien se dio cuenta de la gravedad de la situación y de inmediato hizo que me sacaron de la " Casa de Belén"
Mi padre era un hijo obediente con su madre y siempre hacía su voluntad, pero en ese momento estaba casado con Cecilia y ella lo convenció me llevarán donde un médico y optaron por " la Emmita Dolci" , como la llamaba la familia.
Esta referencia la tengo gracias a la esposa de mi padre que me contó años más tarde en mi adultez.
Hoy al rememorar esta historia, asumo que hubo maltrato infantil y que pude haber enfermado al dormir en el patio y etc etc .
Pero nunca dejé de amar a la nonna , porque habia otras bondades en ella y comprendí al conocer su vida tan carente de amor en su infancia , ya que su madre murió muy joven al llegar a Chile y tuvo que vivir con una hermana carente de amor, pasar internada en colegios de monjas (María Auxiliadora) y una gran dosis se ignorancia de su parte.
Hoy al mirar el calendario y ver la celebración de San José , vuelvo mi mirada a esa infancia y a su figura , una gran imagen religiosa que me acompañó algunas noches, cuando mi fragilidad de niña me conducía a buscar su inerte protección..
Abrazo hoy a esa niña pequeña con ternura y le digo que fue un aprendizaje triste..muy doloroso..como muchis niños abandonados , pero que hoy me tiene a mi y que yo jamás la voy abandonar...jamás.
Fotografía crédito a quien corresponda.
Comentarios